Molestias en el tercer trimestre de embarazo

Estamos en recta final. Parece mentira que a nuestras espaldas hayamos dejado tantas sensaciones, cambios y sorpresas. Las náuseas (aunque yo las he tenido hasta hace un par de semanas), la eco de la semana 12, la de la semana 20, el sexo del bebé… Cuántas cosas que hemos vivido. Queda el último pasito y aunque será más que de sobra recompensado sufriremos un poco más las llamadas molestias en el tercer trimestre de embarazo.

No hay que asustarse, nuestro cuerpo se va preparando para el desenlace y miradlo por el lado bueno, nos vamos preparando psicologicamente y fisicamente para el trabajo del parto. La naturaleza es sabia.

Principales molestias en el tercer trimestre de embarazo

Ya no puedo más. Sentir que hemos consumido hasta el último aliento, necesidad de beber agua por la fatiga, de sentarse en el primer banco que veamos o no poder levantarnos de la cama por más que haya sonado la alarma. Son síntomas que ya hemos vivido en las semanas anteriores pero que se pueden acusar en el tercer trimestre de embarazo.

Nuestro peso ha aumentado, al igual que lo ha hecho nuestro bebé. Si es tu caso, haz caso a lo que el cuerpo te pide, baja el ritmo (todo no se puede ahora y no hay que ser superwoman) y acude a clases específicas que te ayudarán a relajarte.

Acidez estomacal. Tan normal como el cansancio que arrastra tu cuerpo. El reflujo es el culpable de esta tan desagradable sensación. Ya lo hemos comentado anteriormente cuando hemos tratado el tema de la acidez, esto se debe al aumento de la progesterona, una de las varias hormonas presentes en el embarazo y que debido a los altos niveles de ésta hace que nos sintamos así. Para aliviarla, elimina las comidas pesadas, comer despacio, no te vayas a la cama con el estómago lleno.

¿Me va a bajar la regla? Lo cierto es que no, pero no será por la sensación que vivimos en estos momentos. Yo apostaría a que de un momento a otro nuestra amiga de color rojo hará su aparición estelar. Lo cierto es que está sensación tan claramente reconocible se debe a que el útero se está estirando. Así que mírate al día siguiente por si tienes la barriga algo más grande que el día anterior.

Eso sí, si ves que las molestias son muy fuertes y descartas la posibilidad de contracciones de Braxton Hicks, consulta con tu médico.

El flujo vaginal ha estado muy presente en todo el embarazo, pero es posible que tienda a aumentar en esta última etapa. Si este flujo viene acompañado de sangre, debemos consultarlo con el médico.

Aumento sustancial de los pechos, el cuerpo se está preparando para amamantar a tu bebé. Es posible que aparezca el calostro, se trata de un líquido de color amarillo que será lo primero que segregues cuando nazca tu bebé.

Mi bebé apenas se mueve. En principio este hecho no es motivo de alarma. Me explico; a medida que tu bebé crece se va quedando sin espacio para moverse en tu vientre por lo que es completamente normal que de menos pataditas. Si vieras que han pasado más de 12 horas y no has tenido ningún movimiento, consúltalo con tu médico.

Muñeco Michellin. Esta nueva apariencia es a causa de la retención tan bestial de líquidos que estamos padeciendo. Yo desconocía que había partes de mi cuerpo que se podían hinchar de esta manera. Consejo; procura quitarte a tiempo anillos y pulseras, de otra manera corres el riesgo de no poder sacarlo y que haya que cortar luego.

Sueños o pesadillas cualquiera de las dos se presentan de manera frecuente y son muy extraños de describir.

Estreñimiento. Es posible que esta molestia ya la vengas padeciendo en semanas anteriores. Puedes intentar aliviarla moderando tu dieta (más rica en fibra) mucha agua y algo de ejercicio. Procura no hacer demasiada fuerza al evacuar para no sufrir las tan temidas hemorroides y recuerda que no ir al baño todos los días no supone que estés estreñida. El estreñimiento se caracteriza por deposiciones duras y no necesariamente siempre frecuentes.

Lumbago como consecuencia del crecimiento del útero localizado en la parte baja y central de la espalda. Suele acusarse si estás mucho tiempo de pie, por lo que es conveniente que te sientes cuando te notes cansada con las nalgas pegadas con el respaldo del asiento. Utiliza zapato cómodo y plano. También es recomendable la utilización del calor local (cuidado no te quemes) y acude algún profesional o clases específicas (Pilates, Yoga, etc).

Piernas que no paran. Necesidad de mover las piernas de manera constante es otra de las grandes molestias en el tercer trimestre de embarazo.

¿Dónde está el baño? Esta es sin duda una de las molestias en el tercer trimestre de embarazo más conocidas. Aumento exagerado de la necesidad de ir al baño y da igual si has ido hace 5 minutos. La presión en la zona hace que no podamos hacer otra cosa y que en ocasiones tengamos que cambiarnos a menudo de nuestra ropita interior.

Dolores por todas partes, en la espalda, las caderas, el abdomen, las piernas…¿sigo? Creo que ya os hacéis una idea de por dónde voy. Todos y cada uno de estos dolores forman parte de las molestias en el tercer trimestre de embarazo. Insisto, estamos en recta final.

Nariz congestionada a consecuencia del aumento del flujo sanguíneo en las mucosas de la nariz. Procura usar una almohada que te eleve ligeramente la cabeza a fin de evitar esta molestia. Tu nariz te lo agradecerá.

¿Relaciones sexuales? No te es de extrañar que en este punto del embarazo no tengas apenas apetito sexual. Tranquila es muy normal, tanto como si te sucede todo lo contrario, es decir, que aún sigues teniendo ganas. Disfruta de cada una de las opciones.
Y recuerda ya no queda nada para conocer a uno de los amores de tu vida.

¡Palabra de madre!

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